Camila de Luca (San Miguel de Tucuman, 1981). Estudió Bellas Artes en su ciudad natal. Durante un tiempo trabajó en Buenos Aires como diseñadora para Chamaleon Music, el sello de Las Morochas y The Pizza Holigans. En 2008 se instaló en Madrid dedicándose desde entonces a la ilustración editorial.

¿De dónde sales?

Uf, vaya pregunta, con la de vueltas que he dado… A ver, mi recorrido vital, sin citar las paradas tontas intermedias en las que he perdido media vida, sería a grandes rasgos: la concha de mi madre – San Miguel de Tucumán – BsAs – Nueva Orleans – Madrid. A partir de aquí, ya veremos dónde me caigo muerta la próxima vez.

¿Y esa parada intermedia en Nueva Orleans? No pega con el resto del itinerario…

Cuando trabajaba para Chamaleon, estuve de gira con algunos de los grupos. Estando en NOLA me contagié del ambiente musical y me quedé por allí una temporada.
Vivía en el sótano de la casa de Nicholas Cage. Un tipo que conocí en un concierto me invitó a lo que en teoría era su casa, pero resultó que sólo estaba haciendo una reparación de fontanería. El caso es que me instalé en el sótano, instalé allí mi pequeño taller de pintura e ilustración. Me parecía mal estar allí gratis, así que podaba los árboles y el césped y mantenía la piscina limpia, era la única casa del Garden District que no necesitaba contratar mejicanos para venir a hacer el mantenimiento, ya estaba la argentina incorporada de serie, ja ja… Nicholas vino una sola vez. Un tío muy majo, estuvo unos días y yo creo que se dio cuenta que yo estaba en el sótano pero no dijo nada, yo creo que pensaba que la casa estaba embrujada y yo era un fantasma que le hacía las tareas del jardín, ja ja… Nunca bajó a comprobarlo. ¿Me disperso un poco, no?

Er…

Bueno, el caso es que mi estancia en NOLA acabó impregnando mi obra, y por eso mi colaboración con el Colectivo Fantasma va de música. No sólo de la música hecha o interpretada por afroamericanos (Miles Davis, Nina Simone…), sino de cualquier tipo. Mientras me llegue bien dentro, me vale como inspiración.

¿Y cómo llegas al Colectivo?

Uy, el amor… Roberto (Blanco) y yo vivimos hace tiempo una aventura corta pero intensa. Quedamos como amigos y él me dijo del Colectivo…

¿Porqué “On the road to nowhere”?

Además de una canción fabulosa de los Talking Heads que hace que se te vayan los pies, perfecta para hacer un baile idiota, es un título estupendo, muy adecuado para los tiempos que vivimos.

¿Qué tienes previsto para el futuro?

Pues ahora pensaba comer algo y pintar un rato antes de irme a la cama. Ahora soy un espíritu austero, los excesos se quedaron en el sótano de Nicholas Cage, ja ja…

???

Ah, que me preguntabas por el futuro a largo plazo… Estando “on the road to nowhere”, no pienso demasiado en ello…

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